Cuando Venezuela invadió Florida

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El siglo XXI muestra una cara muy diferente a la que tenía la Venezuela del siglo XIX, sobre todo en el aspecto militar. La guerra de independencia transformó un país de mantuanos en un país de guerreros, haciendo arder la llama hispana que heredamos de la corona con una furia que hizo temblar no solo al Imperio Español, también a la naciente nación norteamericana. Una historia, que aunque fue muy cuestionada, nos cuenta de la hazaña coordinada por el Libertador para controlar la Provincia de Florida, durante el año 1817.

La traición

Los Estados Unidos de América habían traicionado la confianza que habían puesto nuestros Padres Fundadores en ellos, al dar apoyo a España, haciendo más larga la guerra independentista. La jugada la hizo España, al cederle a los del norte la Florida para evitar que los británicos tomaran de nuevo el control del lugar. El Libertador observó que la única forma de controlar la influencia española de una vez por todas en el continente era tomando La Habana y la llave de Indias, Puerto Rico. Al ver la alianza entre España y Norteamérica, era necesario tomar la Provincia de Florida, lo que bloquearía el comercio entre España y el Norte de América. En ese momento El Libertador no podía abandonar Guayana y desde Angostura, en Venezuela, comisiona a Gregor Mcgregor, un escocés a quien llamarían el Jenofonte de América, para encargarse de aquella misión. 

Organizando la expedición

Mcgregor, siguiendo las órdenes del Libertador, inicia el reclutamiento para poder realizar la empresa que se le encomendaba. En Charleston y en Savannah logra reclutar a 150 milicianos para realizar la tarea. Muchos los reclutas eran veteranos de la guerra entre los británicos y los estadounidense. El Libertador asignó a Lino Clemente para representar los intereses de la República, y también se sumaron Pedro Gual, Juan Germán Roscio, Agustín Codazzi, Constante Ferrari. Si la expedición alcanzaba su éxito controlarían las comunicaciones marítimas en el golfo de México y las Antillas, podrían  realizar un ataque a La Habana y cortar las comunicaciones entre Estados Unidos y España en el Caribe, otorgando a los patriotas la supremacía en el combate, al tener el apoyo comercial y militar de las Islas del Caribe.

La Batalla de  Amelia

Para poder controlar la Plaza fue necesario pensar en una estrategia, la cual, el Libertador no tardó en trazar, debía crearse la República de Florida, una República prácticamente nominal a fines de lograr el objetivo de desconectar el comercio de los Estados Unidos y de España. Louis Aury, un corsario que le pasaba suministro a las tropas patriotas, fue a quien contactó Mcgregor antes de la batalla en la Provincia de Florida, era necesario estar preparados para marchar a aquel lugar.

Los españoles, que visualizaron el ataque, erigieron una batería de cuatro cañones de bronce al este de la fortaleza de San Carlos de Fernandina, en la colina de Mclure. En este momento, la fama de los patriotas corría por el mundo, muchos veían como un castigo ser enviados a pelear en América, y el apellido del criollo, Bolívar, proveniente del pueblo vizcaino de Bolibar, no podía ser ignorado.  El bombardeo al fuerte sostenido entre ambos culminó con la rendición del fuerte español y el control de la isla. 

La República de Florida

Louis Aury y Mcgregor tomaron la plaza y expulsaron a aquellos que no simpatizaban con la independencia. Se establecieron las autoridades. Pedro Gual se encargó de redactar un acta constitucional con el apoyo del Pbro. Vicente Pazos Kanki. Fueron izadas las banderas de Venezuela y la Cruz Verde de Florida; el Libertador podía estar complacido con la hazaña alcanzada, el 29 de julio de 1817 estaba establecida la República de Florida. El lugar serviría para auxiliar a los patriotas de México y se controlaba el paso de embarcaciones realistas para la guerra en Venezuela, además de las ventajas de tener un punto de acopio para los víveres y las armas que podrían adquirirse en los Estados Unidos. Al general Mc Gregor le libraron orden de captura y se acusó al buque venezolano Tentativa de haber violado aguas territoriales estadounidenses,  siendo incendiado por John Elton.

 Mcgregor se mantuvo en aquel lugar hasta finales de año, dejando a Aury encargado del lugar. El corsario anexó Florida a México y armó una defensa marítima, cortando la entrada de armas a la Habana.  Lino de Clemente hizo su tarea de representar a la República de Venezuela, alegando que Estados Unidos había violado sus principios de Libertad al aliarse con la Corona, pero fue rechazado. 

El fin llegó pronto

Aquella hazaña era muy difícil de sostener, al estar los patriotas en una guerra dentro de sus tierras. Antes de culminar el año, el Presidente Monroe, quien estaba preocupado por la situación, inició una campaña de propaganda y ataque contra la nueva República y el comodoro J. D. Henley y el mayor J. Bankhead le comunicaron a Aury la intención de tomar la plaza. Tropas dirigidas por Andrew Jackson tomaron el fuerte y controlaron la Provincia. Para no correr riesgos Jackson fue nombrado gobernador mientras los Estados Unidos de América le compraban la isla a España, Monroe no quería entrar en un conflicto bélico con los españoles y abrir otro frente de lucha.

“Los Estados Unidos de América parecen destinados por la providencia a plagar de hambre y miseria a la América en nombre de la libertad” Simón Bolívar.

 La indemnización

El Libertador, durante el tiempo de la República de Florida, capturó dos goletas estadounidenses, Tiger y Liberty, por trasladar refuerzos al ejército español, en el Orinoco. Al tomar el territorio, los Estados Unidos exigieron a la República de Venezuela pagar una indemnización por las goletas, pero el Libertador rechazó al delegado John Baptiste Irvine, quien había sido enviado a Angostura en aquellas tareas diplomáticas. El mal trato que recibió Irvine hizo que al regresar llamara al Libertador “general charlatán y político truhán”. El Libertador también dijo:

…olvidando lo que se debe a la fraternidad, a la amistad y a los principios que seguimos, han intentado y ejecutado burlar el bloqueo y el sitio de las plazas de Guayana y Angostura, para dar armas a unos verdugos y para alimentar a unos tigres, que por tres siglos han derramado la mayor parte de la sangre americana (…). No son neutrales los que prestan armas y municiones de boca y guerra a unas plazas sitiadas y legalmente bloqueadas”.

Monroe enfurecido envía goletas para exigir el pago, y es el neogranadino Francisco Antonio Zea en acto calificado por Bolívar de “humillante debilidad” quien decide pagar la deuda. Ese terrible acto de sumisión por parte de los neogranadinos vaticinaron lo que hoy se ha mantenido por muchos años, una débil posición ante la potencia del Norte. Este tipo de reacciones de parte de la Nueva Granada no la olvidarán los venezolanos como Páez, quien se negó a someter a la República de Venezuela a los designios de Nueva Granada. 

La historia oficial

Este hecho ha sido narrado por otros historiadores como parte de la historia de la República de la Florida Oriental, aunque los hechos difieren en que el Libertador no estuvo involucrado y que Mcgregor y Aury fueron quienes realizaron todo. 

Notas finales

Es importante acotar que un gran número de autores se han  referido a este suceso como falso en lo que respecta a la influencia venezolana y que las fuentes solo narran los hechos de Guayana. El suceso de la Florida salió en el libro Jorge Mier Hoffman “ La carta que cambiará la historia” pero este hecho aparece narrado mucho antes en Andalucía y América en el siglo XIX: Actas de la V jornadas de Andalucía y América del año 1986, refiriéndose a la República de la Florida Oriental, en donde se relata el suceso sin la intervención del Libertador. También, en el año 1999, una publicación de la Universidad Católica Andres Bello de Venezuela,  escrito por Judith Enwell, narra este suceso, con la intervención de los venezolanos, mucho antes de Mier Hoffman. 

Manuel de Braganza

Otras fuentes Los Estados Unidos de América. Historia Universal Siglo XXI, vol. 30. México, 1979; p. 55.
Documentos para la historia de la vida pública del Libertador, compilación de José Félix Blanco y Ramón Azpúrua. vol. III. Caracas. Ediciones Presidencia de la República, 1978; p. 608.Bolívar, Simón. Cartas del Libertador, vol. III. Compilación y notas de Vicente Lecuna. Caracas. Tipografía del Comercio, 1930; p. 232. Frank Lawrence Owsley, Gene A. Smith: Filibusters and Expansionists: Jeffersonian Manifest Destiny, 1800-1821.
Las Floridas. Una república independiente con raíces neogranadinas, en 1817.
Vannini Marisa. Memorias Póstumas de Constante Ferrari y Agustin Codazzi.

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