Breve historia de la DISIP y las policías políticas de Venezuela

 

No es habitual que tratemos historias de instituciones u organismos pero no está demás hacerlo al ser estos parte de lo que conforma nuestra nación, y el motivo por el cual nacen tiene una causa así como una consecuencia en nuestro tiempo. No se debe despreciar este tema aunque hay que decir que toca puntos delicados y posiblemente no sean gratos para quienes formaro  n o forman parte de dichas instituciones, cuando estas han tenido un protagonismo controvertido que ha dejado más dolientes que gestas admirables. Por ello se decide tratar la historia de la policía política, su relación con el pasado, que seguramente permitirá al lector comprender mejor su presente y futuro.

Las policías políticas

Tal vez, para algunos sea atrevido afirmar que el Estado venezolano empezó a tomar forma con Juan Vicente Gómez, pero los cambios históricos no suelen darse de un día para otro y lo que inició en un momento empieza a tener estructura real años más tarde. Podría verse a “La Sagrada” de Gómez como el inicio de un cuerpo de seguridad real dedicado a cuidar los intereses políticos del gobernante, aunque esto empezará a ser de mayor alcance con la Dirección de Seguridad Nacional.

La Seguridad Nacional que se hizo famosa durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez, aunque fue creada durante el gobierno del Presidente Eleazar López Contreras, pasando así por los gobiernos de Angarita, Betancourt, Gallegos y Pérez Jiménez, por tanto no es exclusiva del período del 48 al 58. De hecho, el reconocido y odiado por muchos, Pedro Estrada, inició su carrera muchos años antes del gobierno de Pérez Jiménez, durante el mandato de Eleazar López Contreras, quien lo llevó a la policía de Maracay, pero desde el gobierno de Angarita y durante el llamado el trienio adeco, Pedro Estrada fue alejado de sus oficios, por haber estado involucrado al frente de la lucha anticomunista que emprendió López Contreras. La historia de la Seguridad Nacional, en Venezuela, no inició con Pedro Estrada y Pérez Jiménez, sino mucho antes y sirvió tanto a la hegemonía andina como a Acción Democrática, quienes durante los años del 45 al 48 ejercieron gran represión sobre aquellos que se le oponían a la denominada “Junta Revolucionaria”. Ni los andinos ni los Rómulos fueron ajenos a la represión que ejerció la Seguridad Nacional, aunque podría decirse que Angarita disminuyó la persecusión política. 

La Seguridad Nacional tiene influencia de la Doctrina de Seguridad Nacional en la que se busca para luchar contra los enemigos internos de la nación y esta doctrina no solo fue aplicada por la hegemonía andina sino también por los gobiernos democráticos que iniciaron en el año 1958 con la salida de Marcos Pérez Jiménez y sirvieron de igual forma, para reprimir y defender los intereses políticos de quienes gobernaban.

El hombre de lentes a la izquierda de CAP es Garcia Vasquez.

La DIGEPOL podría tomarse como uno de los referentes de este tipo de seguridad, un cuerpo de investigación dirigida practicamente por el difunto Carlos Andrés Pérez, cuando fue Ministro de Relaciones Interiores. Con él, la persecusión y represión a los rebeldes, guerrilleros, revolucionarios y militantes comunistas, fue incluso mayor de lo que se había presenciado antes en la historia. Pero estas policías han tenido una característica común, y es que han funcionado de acuerdo a quien las dirige y como sirven a determinados intereses, no nacionales ni de Estado sino de partidos o de gobierno, por lo que se van degenerando y corrompiendo hasta que la institución queda  totalmente viciada. 

Con la entrada a la presidencia de Rafael Caldera y de COPEI, se argumentó necesario acabar con  la DIGEPOL para limpiar la institución que había sido vulnerada y desvirtuada. Así aparece la DISIP, cuyo objetivo se decía, era acabar con las estructuras paralelas creadas dentro de la DIGEPOL.

La DISIP

La Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención se crea, el 19 de marzo de 1969, como una de las primeras medidas del presidente Rafael Caldera y tuvo un funcionamiento estable durante los años 70 y 80, bajo el control estatal. Dos de los directores reconocidos fueron Remberto Uzcátegui Bruzual y Arpad Bango, quienes ejercieron funciones durante el gobierno de Luis Herrera. En ese tiempo la DISIP llegó incluso a ejercer patrullaje y tareas de orden público por la gran cantidad de recursos con que contaba.

Sin embargo su descomposición no se hizo esperar sufriendo el mal del personalismo y de intereses personales que suelen corromper todo lo que tiene que ver con el Estado. Se acusa a Porfirio Valera de iniciar dicha descomposición, aunque ya en sus inicios tuvo ciertos problemas.

Durante el segundo mandato de Carlos Andrés Pérez, la DISIP sufrió muchos escándalos. Se dice que el, entonces, comisionado Orlando García Vásquez, un cubano críado en Venezuela y cercano a Carlos Andrés, que había conocido a Betancourt en La Habana y a Pérez en Costa Rica cuando pertenecía a la Unión Insurreccional Revolucionaria (UIR), introdujo agentes para tomar el control del cuerpo policial, restándole poder al Estado. García fue prófugo de la justicia por haber estafado a las Fuerzas Armadas y acusado de estar involucrado en el accidente aéreo de un avión de Cubana de aviación que la DISIP investigó bajo su cargo. También se manejaban partidas secretas donde determinados sujetos llegaban a cobrar cantidades alarmantes para entonces.

Para los años 90, durante tiempos de rebeliones, llegaron a darse los llamados sobres bombas donde presuntamente estuvieron involucrados funcionarios de la DISIP, el cuerpo de seguridad había sido permeado hasta su área de explosivos. Sin embargo, también estuvieron dedicados a investigar a los conspiradores Hugo Chávez y Arias Cárdenas, quienes participaron en la intentona del 4 de febrero.

Servicio Bolivariano de inteligencia Nacional

 

Este organismo llegó a mantener relaciones con otros como la CIA, el MI5 (Inteligencia Británica), el Mossad y el Bundes Nachrichten Dienst de Alemania. Para ellos fue asignado el satélite Simón Bolívar, con el control de información a traves de telefonía, transmisión de datos y acceso a internet, así como el Satélite Miranda para el monitoreo territorial.

Su disolución dio paso al Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) bajo la dirección de Miguel Rodríguez Torres.

 

Manuel de Braganza

Fuente

Wikipedia 
Núñez, Gilda. 2006. Orígenes y desarrollo del aparato policial venezolano. En Revista de Ciencias Políticas Politeia. Nº 37, vol. 29.
El nudo gordiano de la DISIP, Revista ZETA, N°56. Agostos de 1993.

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